La odontología consiste en la prevención y el tratamiento de las enfermedades y los trastornos de los dientes y las estructuras de la cavidad bucal.

  • Revisiones: Se realizan revisiones periódicas a nivel de la mucosa y a nivel maxilofacial. Se supervisa los acúmulos de sarro o los problemas de manchas adquiridas por hábitos como café o tabaco.
    También se enseña la técnica correcta y personalizada de cepillado y pautas de higiene rutinarias a adquirir.
    Se trata siempre de técnicas indoloras y de recomendación a repetir anualmente, acompañado de una revisión completa de caries y problemas asociados.

  • Limpieza de boca: Esta técnica se aplica para la eliminación del sarro en la placa dental y de las pigmentaciones externas. Si no se consigue un buen mantenimiento de la limpieza bucal se puede llegar a la aparición de la periodontitis (gingivitis progresiva).

  • Radiografías intrabucales y periapicales: Exploraciones radiológicas para ver los ápices de los dientes (puntas de las raíces).

  • Ortopantomografías: Radiografías que muestran una vista panorámica de todos los dientes, alvéolos dentarios y demás estructuras contiguas.

CONSEJOS GENERALES PARA UNA BUENA SALUD BUCAL

Para una buena prevención de enfermedades de la boca y una mejor salud bucal, es muy importante el uso del cepillo de dientes.

Haremos servir un cepillo de dientes el cual tenga la cabeza compacta y pequeña, aquí es donde nos encontramos los filamentos que serán de nylon y todos de la misma altura.

Los filamentos tienen que ser blandos y suaves para no dañar las encías. I tiene que haber cuatro hileras de filamentos en un cepillo de adultos y tres en un cepillo para niños.

El extremo de la cabeza del cepillo tiene que ser redondeado, el mango tiene que ser lo suficientemente largo y cómodo para cogerlo.

Hay diferentes tipos de cepillo. El odontólogo nos dirá que cepillo usar según cada caso.

Cambiaremos el cepillo cada vez que mirándolo frontalmente veamos que los filamentos están chafados o deformes.

Para guardarlo después de hacerlo servir, se tiene que hacer en un lugar aireado para facilitar que se seque mejor, no hace falta guardarlo en un estuche.

El cepillo es de uso personal e intransferible.

La higiene es la base fundamental para la prevención de las enfermedades de la cabidad bucal. Al cepillar los dientes con la frecuencia, el tiempo y la forma adecuada, podremos combatir la placa bacteriana causante de las caries y de la enfermedad periodontal.

Los dientes se deben cepillar de dos en dos por todos los lados incluso por la zona de la mordedura haciendo movimientos de arriba abajo desde la encía hasta el extremo de la pieza dental. Fregaremos enérgicamente el vértice de las muelas hacia delante y hacia atrás.

Es muy importante visitar al higienista dental porque con sus aparatos profundiza en la limpieza que nosotros diariamente realizamos y no podemos abastar, se debe realizar dos veces al año aproximadamente, esto servirá de control para una posterior visita al odontólogo, si hace falta.

La base de la prevención en la cura de la boca, es un buen cepillado diario. El odontólog es el profesional idóneo para enseñar como hacerlo, por eso se tiene que visitar frecuentemente.